¿Qué son los aceites esenciales?
Los aceites esenciales son esencias aromáticas de plantas. Se obtienen, entre otros métodos, mediante destilación por vapor o prensando determinadas partes de las plantas, como flores, hojas, cortezas y cáscaras de frutos. Se caracterizan por su intenso aroma, que puede ser fresco, herbal, floral, amaderado o especiado, según la planta. A diferencia de los aceites vegetales grasos, los aceites esenciales son volátiles y, por lo general, no dejan residuos grasos.
¿Qué es la aromaterapia?
La aromaterapia se centra en los aromas de los aceites esenciales. Por ejemplo, se utilizan en lámparas aromáticas o difusores, y forman parte de muchos rituales de relajación y bienestar. Los aromas pueden evocar recuerdos, acompañar estados de ánimo y cambiar por completo la percepción de un espacio. El uso de plantas aromáticas tiene una larga historia: ya en las antiguas culturas de Mesopotamia y Egipto, las plantas aromáticas y las resinas desempeñaban un papel en los rituales.
¿Cómo percibimos los aceites esenciales?
Al inhalar, las moléculas aromáticas llegan a los receptores olfativos de la nariz. La información olfativa procesada también está vinculada en el cerebro a áreas relacionadas con los recuerdos y las emociones. Por eso, un mismo aroma puede evocar sensaciones muy distintas en cada persona: la lavanda quizá recuerde a un jardín en verano, las cáscaras de cítricos a la frescura y la madera de cedro a un paseo por el bosque. Descubra los aceites esenciales y encuentre las notas aromáticas que más le gusten.
Nota: Los aceites esenciales están muy concentrados. Siga siempre las recomendaciones de uso y las indicaciones de seguridad del producto correspondiente. No todos los aceites esenciales son aptos para aplicarse directamente sobre la piel.